El consumo abundante en los tres primeros meses favorece la salud neuropsicológica del futuro niño.

Observamos que los hijos cuyas madres comieron más pescado estando embarazadas presentaron menos síntomas en la escala del espectro autista.

El test prenatal no invasivo es la nueva generación de test que detecta las anomalías cromosómicas más frecuentes en el feto analizando su ADN a través de un análisis de sangre materna a partir de la semana 10 de embarazo.

Distintos tipos de pescado

Los investigadores distinguieron entre los pescados azules grandes (como bonito y atún), azules pequeños (caballa, sardinas o salmón), blanco (merluza o lenguado) y marisco. Pudieron constatar que las mejoras más notables en el desarrollo cognitivo de los niños a los cinco años se da con la ingesta de pescado azul grande, seguido del pescado blanco y el azul pequeño, por ese orden. “Los resultados nos sorprendieron porque esperábamos que el mayor beneficio se obtendría con el pescado azul pequeño, que tiene omega 3 y menos mercurio y metales pesados que los peces grandes; pero los datos indican que son los pescados azules grandes, como el bonito y el atún, que en España se consumen mucho y tienen mucho DHA (uno de los ácidos grasos de la serie omega 3), los que tienen más efectos beneficiosos sin las consecuencias neurotóxicas del mercurio”, apunta Júlvez.

Este investigador cuenta que han analizado el DHA en la sangre del cordón umbilical de los niños y también la de mercurio, vitamina D y yodo, otros dos micronutrientes abundantes en el pescado. Pues bien, el único componente que parece determinante para explicar la relación entre el consumo de pescado y el mayor desarrollo neuropsicológico de los niños es el DHA.

En promedio, las mujeres participantes en el estudio habían consumido unos 500 gramos o tres porciones de pescado a la semana durante el embarazo. Pero con cada diez gramos adicionales por encima de esa cantidad, los resultados de las pruebas de sus hijos mejoraron hasta aproximadamente los 600 gramos de consumo, que es el punto en que detectaron que se produce una saturación de los beneficios del pescado.

En suma, tomar tres o cuatro raciones semanales de pescado, unos 600 gramos, aporta los mismos beneficios que ingerir cinco o diez. La investigación también ha medido la frecuencia alimentaria de las embarazadas en la semana 12 y en la semana 32, y observaron que el patrón es parecido pero la relación entre ingesta de pescado y el desarrollo cognitivo es más potente cuando el consumo se produce en el primer trimestre del embarazo, que coincide con el momento en que se desarrolla el tubo neuronal y el sistema nervioso básico. Los investigadores quieren comprobar ahora si esos efectos positivos de la dieta materna perduran en el tiempo, para lo que estudiarán a los niños a la edad de 9 años.

¿QUÉ TE HA PARECIDO?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s