Al que más y al que menos, no le disgusta un chapuzón en algún momento del verano para soportar las altas temperaturas. Es lo que tienen las épocas estivales, que sacan a relucir el lado más superviviente de cualquiera que se precie –y se aprecie-. Uno de esos lugares donde más y mejor se combate el calor, es indiscutiblemente la piscina. Un lugar perfecto además para el disfrute de los niños.

Sucede que en las piscinas, también sobreviven bacterias que hacen del agua, y muchas veces de los oídos, su caldo de cultivo perfecto para proliferar. En la entrada de hoy, trataremos las infecciones de oído tan frecuentes en los niños y aprenderemos como afrontarlas.

Otitis externa: todo lo que debes saber

El oído tiene varias zonas vulnerables a la infección. El conducto auditivo externo es uno de ellos. Se trata, de un tubo compuesto por dos partes: un canal cartilaginoso y un canal atraviesa el hueso temporal. Este conducto auditivo externo comunica el exterior con el tímpano y está recubierto de piel.

Pues bien, como el conducto auditivo externo está cubierto de piel, es lógico pensar que está expuesto a las mismas enfermedades que la piel del resto del cuerpo. Es en esta parte del oído, donde se producen las llamadas otitis externas o piscineras, cuando el agua, infectada de bacterias, se queda aislado y tapona el oído, infectando así la piel del conducto. Las bacterias más habituales que causan otitis externa suelen ser las pseudomonas y, en menor frecuencia, los streptococcus.

pseudomonas_aeruginosa

Síntomas de la otitis externa

Los síntomas de una infección de oído suelen ser bastante molestos para quién los sufre. Normalmente son los siguientes:

  • Dolor de oído, a veces intenso, que suele aparecer rápidamente y se acentúa al mínimo contacto físico con la oreja
  • Aparición de una secreción verdosa por la oreja. A veces esta mucosa es maloliente
  • Picor intenso a veces
  • Rara vez causan fiebre y cuando lo hacen es porque la infección está progresando. Es necesario en este caso utilizar antibióticos orales
  • Con muy poca frecuencia, se pierde levemente la audición
  • Dolor intenso cuando presionan el pabellón auricular

Prevención: ¡evita las infecciones de oído!

Para prevenir las otitis externa, es importante atender a la higiene y seguir los siguientes consejos:

  • Mantener las orejas limpias y secas en cuanto salgamos del agua.
  • Realizar la limpieza y secado del oído con un algodón absorbente, nunca con bastoncillos. El motivo es que pueden empujar el agua y las secreciones al interior del oído.
  • Utilizar tapones de cera antes de iniciar el baño
  • Priorizar la playa a la piscina. Las otitis externas son muy raras con agua marina.

Consejos para tratar la otitis externa

El primer paso cuando detectamos los síntomas de una posible infección o simplemente algo en nuestro organismo no funciona de forma regular y reporta dolor, es acudir a la consulta del médico. Una vez que se ha diagnosticado otitis externa, el médico probablemente le proveerá lo siguiente:

  • Secado minucioso del conducto auditivo externo. Recordamos no utilizar bastoncillos para evitar peores infecciones.
  • Limpieza instrumental de conducto auditivo externo bajo control visual, o lavado con agua a 37ºC o con infusión diluida.
  • Administración de analgésicos, antiinflamatorios y gotas de antibióticos locales, es decir, que se aplican directamente en el oído. Nunca utilizar remedios caseros ni gotas óticas si no la ha prescrito un médico.
  • Si la infección es importante, pueden estar indicadas las gotas de corticoides más antibióticos orales.
  • El tratamiento dura entre 7 a 14 días. Durante el tratamiento, hay que evitar bañarse en la piscina.
  • Es importante no mojar la zona infectada por espacio de unos 15 días hasta que mejore completamente.
  • No utilizar tapones para los oídos, ya que aprietan o comprimen el conducto, por lo que pueden inflamarlo aún más.
  • Utilizar un gorro de baño en la ducha durante los días que dura el tratamiento. Si quiere lavarse el pelo, es aconsejable colocar un algodón con alguna sustancia oleosa repelente al agua.
  • En niños, evitar lo posible que se toque la zona interna del oído.

Si usted presentara síntomas propios de una infección de oído o quisiera realizar un diagnóstico para una posible otitis, desde iGlobalMed le recomendamos acudir a la consulta del otorrinolaringólogo.

¿QUÉ TE HA PARECIDO?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s