Las cicatrices y lesiones cutáneas son quizás una de las defensas fisiológicas naturales más molestas que el propio cuerpo puede generar. Consecuencias tales como picores, dolores o simplemente el perjuicio estético suelen ser un aliciente muy común para buscar soluciones a estas alteraciones dérmicas.

Técnicamente se originan cuando el tejido epitelial se desagarra, y las causas procedimentales para llegar a tal situación pueden ser muy variadas:  desde accidentes de algún tipo hasta cortes realizados durante una operación quirúrgica como una cesárea.

¿Qué tipos de cicatrices existen?

  • Normotróficas: Es la cicatriz más usual, por lo general consecuencia de lesiones menores. Su apariencia es similar a la de piel antes de la lesión.
  • Atróficas: La cicatriz atrófica se considera cuando hay pérdida de las estructuras subyacentes que apoyan la piel, como el músculo y la grasa. Este tipo de curación es a menudo asociada con el acné, varicela, otras enfermedades, cirugía o accidentes. Básicamente, este tipo de resultados de la cicatriz de cualquier tipo de trauma donde hay pérdida de tejido, dejando una especie de agujero en la piel.
  • Hipertróficas: Se producen cuando el cuerpo genera colágeno en cantidades anormales o  de forma desorganizada, generando así una textura más alta en relación a la piel circundante.
  • Queloides: Tienen una extensión progresiva y no regulada, debido a que el cuerpo no se detiene la producción de colágeno nuevo.

cicatrices

Variables que influyen en la cicatrización

La capacidad que tiene cada persona en la cicatrización pueden influir según la zona anatómica de la cicatriz, ya que hay zonas como la espalda y el tórax cuya regeneración es peor. También el sexo, especialmente las mujeres fértiles, que cicatrizan peor que las mujeres posmenopáusicas y los varones debido a la influencia de los estrógenos; o la edad, donde se muestra peor cicatrización en individuos jóvenes. Los aspectos raciales y sobretodo, el tamaño de la herida inicial y la contaminación local, determinarán el proceso de cicatrización. Por último, también influyen los cuidados propios de la persona, sobre la herida inicialmente o la cicatriz resultante de esta. Las radiaciones al sol o la falta de hidratación pueden ser contraproducentes en la cicatrización, al igual que arrancar la costra de la herida en pleno proceso de curación. Por ello es necesario no exponerse a estos factores de riesgo.

Tratamientos

Las cicatrices hipertróficas y los queloides son un motivo de consulta frecuente en la práctica dermatológica, tanto por los síntomas asociados como dolor, picores o sensación de opresión, como por el compromiso estético que suponen y que puede asociarse a pérdida de autoestima, sintomatología depresiva y estigmatización.

Aunque no debe olvidarse que las cicatrices son por definición permanentes, es decir, se pueden mejorar en cuanto a visibilidad pero no hacer desaparecer por completo. Existen múltiples métodos médicos y quirúrgicos que permiten revisar las lesiones existentes, y mejorarlas desde el punto de vista sintomático. Algunas alternativas son la excisión quirúrgica, corticoterapia local, crioterapia, laserterapia y radioterapia.

Si tienes cualquier duda sobre una patología dermatológica, no dudes en acudir a tu consulta de dermatología con los mejores especialistas.

¿QUÉ TE HA PARECIDO?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s